Sunday, 28 June 2026

Oda a la flor azul, Pablo Neruda

Azulillo/Pasithea caerulea - Photo: Beth Chatto's Gardens 

Oda a la flor azul

Caminando hacia el mar

en la pradera
— es hoy noviembre —
todo ha nacido ya,
todo tiene estatura,
ondulación, fragancia.
Hierba a hierba
entenderé la tierra,
paso a paso
hasta la línea loca
del océano.
De pronto una ola
de aire agita y ondula
la cebada salvaje:
salta
el vuelo de un pájaro
desde mis pies, el suelo
lleno de hilos de oro,
de pétalos sin nombre,
brilla de pronto como rosa verde,
se enreda con ortigas que revelan
su coral enemigo,
esbeltos tallos, zarzas
estrelladas,
diferencia infinita
de cada vegetal que me saluda
a veces con un rápido
centelleo de espinas
o con la pulsación de su perfume
fresco, fino y amargo.
Andando a las espumas
del Pacífico
con torpe paso por la baja hierba
de la primavera escondida,
parece
que antes de que la tierra se termine
cien metros antes del más grande océano
todo se hizo delirio,
germinación y canto.
Las minúsculas hierbas
se coronaron de oro,
las plantas de la arena
dieron rayos morados
y a cada pequeña hoja de olvido
llegó una dirección de luna o fuego.


Cerca del mar, andando,
en el mes de noviembre,
entre los matorrales que reciben
luz, fuego y sal marinas
hallé una flor azul
nacida en la durísima pradera.
De dónde, de qué fondo
tu rayo azul extraes?
Tu seda temblorosa
debajo de la tierra
se comunica con el mar profundo?
La levanté en mis manos
y la miré como si el mar vivera
en una sola gota,
como si el combate
de la tierra y las aguas
una flor levantara
un pequeño estandarte
de fuego azul, de paz irresistible,
de indómita pureza.

Odas Elementales, 1954

Thursday, 4 June 2026

Primavera en Yeo Valley


La tan esperada primavera vino y se fue, de prisa. Ahora los narcisos y tulipanes son memoria, los irises ya pasaron.

Afortunadamente están las rosas, que ya florecen en abundancia. No muchas plantas tienen una floración tan prolongada, y mi predilección por las rosas remontantes inglesas (David Austin), se ha visto plenamente justificada.

Existe una tensión dinámica entre lo efímero y aquello que es permanente en el jardin. Es un equilibrio que se debe mantener, y que implica sostener una mirada a largo plazo.

Cerca de mi casa está Yeo Valley Organic Garden, que es un buen ejemplo de lo que digo. Lo visito frecuentemente y puedo ver como este jardín progresa cada año. Las plantas en su colección maduran hasta alcanzar su mejor forma y los jardineros, siempre atentos e innovadores, agregan detalles nuevos y exploran otros modos de ver las cosas.

Dejo unas imágenes para ilustrar Yeo Valley en primavera, que vino, pasó y se fue.











Amandine salmon